Una interpretación de mi mundo visual

lunes, 12 de septiembre de 2011

Se repite el mismo día.


Llega el primer día de colegio, y siempre sueño lo mismo la noche anterior.

Da igual que tenga 4 años, 5, 6, ó trentaitantos, el caso es que increíblemente mi sueño se repite año tras año:

"Estoy en el patio de una escuela, es mi colegio de la infancia. Formamos filas, es el primer día de clase,  estoy junto con mis compañeros, nos reímos, me siento bien. Entramos en clase contentos por empezar de nuevo un nuevo curso. Todo el mundo se sienta, pero me cuesta encontrar sitio, aun así veo uno y  me siento. Todo el mundo saca sus nuevos libros, lápices y cuadernos... abro mi cartera y está vacía, no hay nada, ¡se me han olvidado los libros en casa! Me entra ansiedad, me voy del colegio y pienso que ya no podré estudiar jamás.."

Hoy han comenzado mis hijos el colegio, anoche me afanaba por colocarles las mochilas, contarle los lápices, libros, cuadernos.  Eduardo me dice que soy una maniática, pero lo que no sabe es que un sueño me acompaña cada año y todavía no encuentro respuesta, aunque eso sí, el donuts me lo como siempre, ¡ese sí que no se me olvida!


domingo, 4 de septiembre de 2011

El Ratoncito Pérez se monda.


El otro día se le cayó a Edu su quinto diente. Con toda su ilusión fue a enseñármelo y con mucho mimo lo dejó dentro de una servilleta para limpiarlo y así dejarlo debajo de la almohada esa misma noche.

No se le ocurrió nada más que posarlo sobre la encimera de la cocina, y como yo soy "todo-recoge" al ver la servilleta pensé que alguien se la había dejado por ahí sin más y la tiré directamente a la basura...

Cuando Edu fue a recoger su diente y al ver que no estaba la servilleta preguntó a su padre, y a los dos segundos ya los tenía frente a mí preguntando si no lo habría tirado a la basura. Cuando dije que sí, Edu se puso a llorar desconsoladamente, y a mí la situación me pareció tan absurda que me empecé a reír. 

Mientras buscaba el diente entre toda la basura, Edu seguía llorando, así que su padre le dijo finalmente que escribiera una carta al Ratón Pérez para ver si podía traerle algo...

Esto es lo que se encontró el Ratón Pérez cuando fue a realizar el trueque mientras Edu dormía:


La verdad es que el Ratón al leerlo comenzó a reirse, nunca hubiera imaginado que Edu con lo buenazo que es hubiera escrito así su carta.  Finalmente fue comprensible ante tal hecho y le dejó dinerito para su hucha...

Aunque él no lo sepa el diente apareció y se guardó junto a su carta. Algún día cuando Edu pierda su inocencia el Ratón sacará su cajita y juntos seguro que se reirán.