Una interpretación de mi mundo visual

miércoles, 16 de febrero de 2011

Correr no es de cobardes.

El 13 de Diciembre y de la manera más tonta comencé hacer deporte.
Nunca fui deportista, suelo huir de todo lo que hace sufrir. Con las promesas del nuevo año decidimos unas amigas y yo a quedar asiduamente dos días a la semana para andar. Y así empezamos aquel frío día de invierno. No durará mucho, pensé, quizás dos semanas.
Como andar se nos hacía poco decidimos empezar a correr.  Era todo un reto porque sabía que no podría con mi alma y que lo llegaría a odiar en esa misma tarde. Antes de emprender tal error me  sumergí en google buscando entrenamientos para personas que jamás se hubiesen calzado unas deportivas, y encontré bastante información.

El primer día de nuestro reto comenzamos corriendo 3 minutos y andando 10. Quizás alguien me entienda, pero esos 3 minutos era agonizante para mí, no podía respirar, y cuando llegaba la hora de andar parecía que había corrido una maratón. Así lo hicimos varios días, y con la osadía de ir aumentando esos minutos de ejercicio.

Han pasado 2 meses desde entonces. Ahora corremos tres veces en semana, y a día de hoy hacemos 1 hora y 10 minutos sin parar, cada día aumentando tiempo y distancia. Jamás pensé que correr me llegara a gustar y tuviera cada día sensación de querer hacer más. Tengo que añadir algo bueno: he perdido 4 kilos y medio desde que empezamos a correr fuerte.
Os lo recomiendo, porque nunca es tarde para empezar, es sano y sobre todo barato.