Una interpretación de mi mundo visual

jueves, 28 de enero de 2010

iPAD, por fin está aquí.

Es noticia en todos los lados. En los periodicos, telediarios, en el bar, en la oficina, en las redes sociales...
¿Qué tendrá el iPad?...

Analicemos sucintamente. Lo primero, el iPad pesa 680gr y eso hace que sea muy cómodo tenerlo en las manos mientras estás tumbado en el sofá. A este pequeño invento totalmente táctil puedes darle más utilidad que a cualquier netbook. Desde libro electrónico unido a iBooks (que tiemble el Kindle) , pasando por ordenador, hasta marco digital para ver las fotos. Es como el hermano mayor del iPhone.

Existen dos modelos, de 16 Gb Y 64 Gb y el más pequeño costará menos de 400 euros. Puedes bajarte, como no, del Apps Store infinidades de utilidades.

Ahh, pero a Steve Jobs se le olvidó ponerle cámara para realizar conferencias, ejecutar programas en flash y poderle enchufar por USB cualquier dispositivo y sobre todo añadirle memoria RAM.

Nace con carencias...pero tengo unas ganas de tenerlo...! Se aceptan regalos ahora que está cerca mi cumple ;-)

jueves, 21 de enero de 2010

Popstar Queen, "un buen producto".

Rtve ha comenzado a buscar a su "ganador" de Eurovisión 2010 que se celebrará  este año en Oslo. El sistema es parecido al año pasado: el que quiera participar cuelga su canción y video en la página de Rtve y los navegantes votan. Después, los 10 más votados pasarán a una gala en directo donde será elegido el representante de España en el festival. El 50% de los votos serán del público y el otro 50% de un jurado.

Aborrezco Eurovisión desde hace años. Pero el año pasado cambió mi visión con Chiquilicuatre, aposté por él como protesta viva del famoso festival.

Este año ha vuelto a pasar, y parece que los organizadores no quieren verlo. La gente está votando masivamente a Popstart Queen (Karmele Marchante) mientas otros se echan las manos a la cabeza argumentando que no es cantante ni es nada... Objetivamente la canción "Soy un Tsunami" es horrible y  jordidanesca, la voz, peor no puede ser, y la puesta en escena burda y grotesca...

Pero a mí me gusta. Si la canción salta finalmente al festival llevará un mensaje entre lineas. Es perfecta. No creo que hagamos el ridículo más infernal, más bien al contrario. Serviría para que definitivamente se den cuenta los demás europeos y Jose Luis Urribarri que Eurovisión nos lo pasamos por lo más bajo.  Ese chanchullo politiquero, lleno de falsedades, banderitas y demás por fin llegará a término y si el destino existe dejaremos de participar y gastar nuestro dinero absurdamente en algo que ya estaba escrito.

No voy a votar, pero no quiero perderme el espectáculo frente al televisor  junto a mis amigos, patatas fritas y cervezas.



miércoles, 20 de enero de 2010

Dietas de tupperware.

Sé que estoy subidita de peso, pero me da mucha pereza empezar un régimen.

Ayer, mi madre me pidió cita para una nutricionista. Es curioso, mi madre no me dice que estoy gorda ni nada de eso...directamente va al grano y ya está. Te acorrala y no puedes decir: "si no lo necesito"...es obvio que sí.
Mañana empiezo con mi régimen. Como mi madre es la impulsora hemos hecho un pacto,  lo haré si ella me prepara la comida todos los días...jeje. Será mi dieta de tupperware.

Me gustaría bajar 10 kilos, aunque todo el mundo dice ¡"exagerada, dónde vas!", aunque en el fondo seguro que piensan que sí lo necesito.

No importa, tengo fuerza de voluntad, si mi madre me ayuda claro.

lunes, 11 de enero de 2010

El Pacto. La miniserie de Colomo en boca de todos.

El Pacto, una miniserie dirigida por Fernando Colomo está en boca de todos. Ayer echaron el primer capítulo por Telecinco. Me pareció interesante la puesta en pantalla de una serie basada en un hecho real que pasó en Massachusset, USA, donde 17 jóvenes adolescentes de un instituto pactaron quedarse embarazadas a la vez y así criar entre ellas a sus hijos.


Realmente, en mi humilde opinión, esperaba más en este primer capítulo. Los dialógos y situaciones de los personajes no te transportaban a una posible realidad. Hijos totalmente autoritarios, novios irreales, padres reprimidos y vulgares profesores. Sin embargo sí me gustó la interpretación de alguna de las actrices protagonistas. No obstante esperaré al desenlace de la serie para ser más justa.

Aún así, no veo qué problema puede exisitir para que telecinco no pueda emitir sin más su siguiente capítulo.

Esta mañana, las críticas más reaccionarias no se han hecho esperar. La Confederación de Padres de Alumnos ha puesto el grito en el cielo exigiendo la retirada de la miniserie. Argumentan que los personajes no son el mejor modelo para nuestros hijos, temen que los adolescentes sigan sus pasos. Uhmmm...., déjame poner un ejemplo igual de ridículo....Acaso los que hablan, no crecieron con Superman y no por ello se han tirado por la ventana.

Otra cosa que me pone de mala uva, por ser más fina, es que según la Confederación de Padres de Alumnos, muchos padres vieron anoche alarmados como se proyectaba una imagen de las niñas desnudas bañándose en el mar... Echando la vista atrás, me recuerda a una película de mi niñez que se llamaba "El Lago Azul", película protagonizada por Brooke Shields y Christopher Atkins, y calificada para niños. Si alguien todavía no la ha visto que no se preocupe, es muy asidua en las sobremesas de los domingos en cualquier cadena (incluido Telemadrid). En la película se podía ver a dos adolescentes retozar desnudos e incluso la protagonista se llega a quedar embarazada. La actriz por entonces tenía 14 años. ¿Dónde estaba la Confederación de Padres de Alumnos ante semejante hecho? Hace poco la pude ver otra vez en la pequeña pantalla. A mí, evidentemente no me traumatizó aquella película, es más, la recuerdo con cariño.



Las series y películas no están hechas para educar sino para contar historias. Las historias te podrá divertir, hacer sufrir, hacer reflexionar, pero nunca pretendas que la televisión y el cine vaya a educar a tus hijos por tí. Si comprendes esto podrás empezar a disfrutar del cine tanto como yo y dejar las dobles moralidades aparcadas en la puerta de la sala.

domingo, 10 de enero de 2010

Mate es adoptado.

Me gustan los animales. Perros, gatos, pájaros, peces, tortugas... todos pasaron alguna vez por mi casa.
Tener un animal es un gran sacrificio, eso lo sabemos todos. Tienes que pensártelo dos veces antes de llevar tu nueva mascota a casa.

Si algún día quieres tener un perro o un gato te aconsejo que antes de que te vuelvas loco buscando entre criaderos y tiendas de animales, es que te pases un momento por un centro de recogida. En Rivas hay uno. Allí acaban todos los animales extraviados, o animales cuyos dueños se han cansado de ellos y los abandonan en la calle. También hay personas que no puede tenerlo en casa y buenamente lo llevan a este lugar.

Quería un gato. Anteriormente tuve un persa... un gato precioso de pelo largo blanco. Total: 400€. Lo compré en una tienda de animales del centro comercial. Piiiiii, grave error. El veterinario lo miraba de arriba abajo y nunca lo encontró Persa puro. Era precioso y bueno, pero tenía un problema en su visión y andábamos con cuidados todo el rato. Evidentemente, como era de esperar, la tienda de animales nunca nos mandó el certificado de pureza y no se hizo responsable de problemas de salud que tuviera el animal. Aún así el gato era una pasada.

Me quedé embarazada de mi primer hijo. Mis primeros análisis me confirmaron que nunca pasé la Toxoplasmosis. Para el que no sepa qué es exactamente, os diré que es una enfermedad infecciosa  ocasionada por un protozoo parásito que se llama Toxoplasma Goondi. Lo puedes encontrar en la carne cruda, el jamón serrano, en la tierra y lo transmite los gatos por su higiene. En el embarazo puede causar daños irreparables en el feto e incluso llegar abortar. Esto supuso que tuve que dejárselo a mi padre indefinidamente a mi pesar.

Tengo alergia a los gatos. No paro de sonarme los mocos, es una rinitis aguda. Pero aún así me encantan. Son dulces, listos e independientes. No tienes que pasearlos, ellos lo hacen solos.

Convencí a Eduardo a tener otro gato. Esta vez fue más fácil. Hice una votación en familia: mis hijos y yo contra él. Así que Eduardo y Gaby se acercaron al Centro de Recogida de Animales de Rivas y trajeron a Mate. Así le pusimos. Es un gato precioso, muy juguetón y muy fiel. Le gusta estar a mi lado en casa todo el rato. Cuando me pongo frente al ordenador, él está encima de mi mesa durmiendo y si voy al sofá se tumba en mi regazo. Me encanta mi gato, aunque no sea de "marca". Algo que he aprendido es que jamás pagaré por un animal, ahora me parecería injusto hacerlo sabiendo lo que hay.

 Mate  me sigue dando alergia, sé que soy un poco insensata, pero soy así, no tengo remedio.




Si queréis adoptar a muchos sitios donde hacerlo:

www.rivas-vaciamadrid.org
www.madridfelina.com
www.gatosenadopcion.com
www.8patas.es

jueves, 7 de enero de 2010

Un día en el aeropuerto.


Esta mañana he leído un artículo en el País sobre el atentado frustrado en un avión de Detroit (EEUU). El escrito anuncia que la seguridad de EEUU alertó sobre el peligro del terrorista nigeriano cuando ya estaba en el avión... algo absurdo e ilógico.
Está claro que los planes de seguridad fallan en aviación, pero a veces por el exceso de celo llegan al absurdo.

Recuerdo el viaje a Finlandia que hicimos junto a mi hermano y Ari. Para llegar a Helsinki, tuvimos que hacer escala en Berna, Suiza.

En el aeropuerto, como iba muy cargada y no podía con todo, le di mi neceser tipo samsonite a Eduardo (no quiero hacer publicidad, pero así os hacéis una idea de lo que llevaba).

Mientras esperábamos cola para pasar por el detector, me entretuve en colgarme la mochila, la cámara de fotos, la de video, en fin, iba como una auténtica turista. En el mismo momento que me recreaba en ordenar todos aquellos bártulos sobre mí, Eduardo pasó tranquilamente por el detector sin que yo me diera cuenta. En ese instante el arco pito.


Cuando alcé la vista pude ver como Eduardo hablaba con los dos agentes suizos mientras me señalaba con el dedo. Uno de los agentes era una mujer, que muy amablemente me indicó con sus gestos que pasara delante de varias personas que iban en la cola y atravesara  el arco de seguridad. Cuando lo hice, la señora me empezó hablar, pero yo no descifraba el mensaje que salía una y otra vez de sus labios. Mientras, Eduardo se repetía así mismo, "qué fuerte, cómo se le ocurre". Cada vez entendía menos. Mientras miraba a marido con cara de "me estás poniendo de los nervios, cállate que no me entero de nada", el otro agente señalaba al neceser. " Sí , sí, es de ella", les señalaba Eduardo a los agentes. "Me cago en todo, este se entera" pensaba mientras toda la gente de la cola me miraba como si fuera una terrorista o una narco.

Mi corazón se aceleraba por momentos, tenía ganas de gritar a mi marido que no hacía más que repetirme lo mismo, al tiempo que el agente me hablaba mientras intentaba recordar la dichosa clave de tres cifras del candado que lleva incorporado. "Mi cumpleaños..., no el de Edu...será 1,2,3..." ¡Dios qué estrés!. Por fin logré acordarme: mi cumpleaños escrito al revés... qué original.

No me dio tiempo a subir la tapa cuando ya lo estaban registrando. Todas mis pertenencias íntimas salieron a la luz, mientras las depositaban en una caja para deleite de los presentes.  De repente salió el arma del delito ante las atónitas miradas: el cortaúñas . "Cariño ¡cómo se te ocurre meterlo en el avión!" ,"está loca", decía Eduardo. Quizás fuera mi imaginación o la gente que esperaba pacientemente en la cola se sintió defraudada con el peligrosísimo artefacto que los agentes mostraron. Faltó un ¡oohhhhh! por parte del público, ¡qué pena, no era droga ni bomba ni nada...!

Absurdamente y por señales tuve que explicarle a los agentes para qué lo quería. Sólo lo quería para lo que es, no para amenazar al piloto ni nada por el estilo. La situación se volvió disparatada y embarazosa.  Al principio eran reacios a dármelo. A mí, en ese momento ya me daba igual, sólo quería recoger mis cosas e irme. Al final el agente mujer se apiadó de la vergüenza que pasé, lo volvió a meter en el neceser y me lo entregó.


En este viaje aprendí varias cosas: no volver a llevar ningún neceser como maleta de mano, y otra y la más importante: con las uñas largas uno se rasca mejor.

domingo, 3 de enero de 2010

Ser Rey Mago es tarea complicada.

Cada año, Eduardo y yo, nos convertimos en Reyes Magos para nuestros hijos. Es divertido preparar y esconder todos los presentes, pero cada vez es más difícil acertar. Creo que si regalamos lo que uno quiere, se pierde toda ilusión, las cosas ganadas ya no tienen valor.

Recuerdo que cuando era pequeña mi hermano y yo dábamos las cartas a mi madre para que las hiciera llegar a los Reyes o la otra opción era dársela a los pajes que estaban en el  Corte Inglés. Todos los años le pedía una bicicleta para niña, nada de usar la que a mi hermano ya no le valía, unos esquis y una cocinita de la marca Smobil. Esta cocina era la cocina de las cocinas. Recuerdo ir a las casas de mis amigas del cole y jugar horas y horas, me fascinaba. Tenía una nevera que si la abrías se encendía una luz y una batidora que al moverla hacía ruido...uff era impresionante.

Pasaban los años y los reyes no parecían leer mi carta. Recuerdo que me trajeron una cocinita pequeñita, muy pequeñita, de las que vienen empaquetadas en plástico y se cuelgan en los mercadillos. Por entonces yo no sospechaba nada, y mi madre me animaba con la nueva cocina,"qué bonita es", " pero si tiene una ventanita"..."ya, pero no tiene luces" contestaba con enfado. "Qué malos son los reyes" pensaba, "hija hay muchos niños que no tienen juguetes y tú eres afortunada"... era la frase clave para que no replicara más.

Al año siguiente decidí echar yo misma la carta en el buzón de correos, nada de buzones de pajes de supermercados. Así que cogí mis alpino, hice varios dibujos en el sobre y escribí: " Para los Reyes Magos: Gaspar, Melchor y Baltasar", puse la dirección: "Palacio de Oriente, Madrid", le puse un sello del Rey y escribí mi nombre en el remitente con una posdata " corre, corre cartero que es para los Reyes que más quiero", pensé que así tendría alguna preferencia....

Una vez más, ese 6 de Enero, en mi salón no estaba ni la cocinita, ni la bici, ni los esquis...algo pasaba.

Al año siguiente mientras redactaba mi carta con la máquina de escribir de color verde "olivetti" que tenía mi padre, mi hermano se acercó a mí y me dijo "¿quieres saber una cosa sobre los reyes?", "qué" contesté..." los reyes son mamá y papá"....

Esa frase la había escuchado en el colegio varias veces, pero nunca me lo creí y siempre defendía mi postura diciendo a esos ingratos niños que no tenían ni idea de lo que decían... pero esta vez fue mi hermano mayor el que me lo dijo...
"¡David! gritó mi padre, "ven un momento por favor"... mi padre le dijo unas palabras mientras los dos me miraban, palabras imperceptibles para mis odios desde donde yo me encontraba. Al rato mi hermano se acercó y me dijo " es mentira lo que te he dicho, los reyes existen".

Desde entonces supe por qué nunca me trajeron aquellos caros regalos, y se lo perdone...

Con 23 años me compré con mi dinero mis propios esquis, con 30 mi padre me trajo para reyes la bicicleta... no sabéis la ilusión que me hizo, era una bici para chica, nueva, con cestita. La cocina... pues nunca llegó, y es que a mi cocinar no me va, no es lo mío. Hace unos años para quitarme esa espinita, le regalé a Eduardo por Reyes una Thermomix, os puedo confirmar que él si le saca partido.

Como decía, este año otra vez hacemos de Reyes Magos, los regalos no son lo importante, la ilusión sí.