Una interpretación de mi mundo visual

lunes, 31 de mayo de 2010

Los zapatos de Edu.

El otro día me fui de shopping (me encanta esta palabra) a comprarme unos zapatos. Yo soy muy especialita para eso, y  como siempre me voy sin zapatos y sin nada. Esa tarde me acompañaba Eduardo, bueno realmente le engañé, le dije que comeríamos en el centro comercial, pero en mi plan entraba después ver escaparates e intentar pescar algo.

De tienda en tienda y tira porque me toca, entramos en una muy grande donde había zapatos de caballero. Mientras yo me afanaba en encontrar el color exacto, el tacón exacto y la forma exacta del zapato que quería, Eduardo se dedicó a probarse unos que le gustaba (os transcribo la conversación):

- "Mira cari, ¿te gustan?"-  dice Edu.
- "Ah, pues están muy bien"- le contesté.
- "Sólo cuestan 19€ euros"
-"¿Sólo?, pues chico llévatelos"
-"Vale, pero es que estos me quedan pequeños.
-Mira, ahí tienes un número más.

 Después de mirar un rato dice:

-Anda, pero estos que son más grandes ponen 25€, que raro-  dice él.
-Pues eso es que se han equivocado. Ya verás...

Miré por todas partes y ahí estaba una de las dependientas, muy decidida la llamé.

-¡Señorita, disculpa!"
-¿Sí?
-Mira, es que queremos estos zapatos que pone en la etiqueta 19€, pero no le valen, y sin embargo en  un número más  cuestan 25€,  la etiqueta está equivocada y ya sabes que en estos casos...
-Ya, ya, tiene usted razón, pues se los vendemos a 19€.
-Ya pero los que queremos son los que pone 25€ porque los otros le quedan pequeños.
-Uhmmm, espere un momento.

La muchacha se acercó a la que debía ser la encargada que estaba en la caja. Tenía  una cola de más de 20 personas (sin exagerar). Después de hablar con ella, la dependienta muy amablemente viene y me dice:

-Sólo le podemos cobrar a 19€ los que están "ticados" de esa forma. Si se lleva un número más es a 25€.
-Vamos a ver señorita, los zapatos son los mismos, yo no tengo la culpa de que estén mal "ticados" como usted dice.

Mientras, mi marido callar callar, y la gente de la cola poniendo cada vez más la oreja.

-Ya, pero es que no podemos hacer otra cosa.
-Ya, pero mira, yo respeto lo que dices pero no lo comparto. Los zapatos que se ha probado mi marido le quedan pequeños, y estaban a 19€, esos son los que quiero pero un número más...

De repente la encargada desde la caja empieza a gritar:

-¡Señora pues no podemos hacer nada! ¡que sólo podemos venderle a 19€ los que pone 19€!

Ya se habían enterado no sólo los de la cola sino todo el establecimiento.

-Pues no me parece correcto.
-¡¡¡¿¿¿Qué????!
-¡Que no me parece correcto!
-Pues es lo que hay, lo siento.
-Pues se los quedan que no los quiero, adiós. Vámonos Edu.

Después de salir ofuscada de la tienda, con un cabreo por la derrota y sin haberme llevado el premio, Edu lo remata diciéndome:

-Pues no sé para que has montado ese escándalo, yo quería esos zapatos... me daba igual pagar 25€... y ahora por tu culpa me quedo sin zapatos.

Cerré los ojos, respiré lentamente, volví abrir los ojos y le miré fijamente. Casi me lo cargo.

 Esa noche nos comentaron nuestros nuevos vecinos que nos habían visto en la zapatería del centro comercial... .

2 amigos comentan:

Juan dijo...

Jajaja, real como la vida misma.

El Hombre sin zapatos dijo...

Con lo que me gustaban esos zapatos...
Pero ya tengo planeada mi venganza
Cuando estemos viendos esos modelitos de 90 euros ya me desquitaré gritando a voz en grito, "Pues por lo que vale esto, yo me hubiese comprado 4 pares de zapatos de 25 euros...

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