Una interpretación de mi mundo visual

viernes, 12 de marzo de 2010

Después de 18 años: a patinar.. amor de madre.


Si es que lo que una madre no haga por sus hijos.,,Pues sí, 18 años he tardado (como poco) en volver a calzarme unos patines, y todo por Edu.

Hace casi dos años le apuntamos a la más que solicitada Escuela Municipal de Patinaje de Rivas, y como era de esperar se quedó en lista de espera.  Pensé que a Edu le vendría bien conocer este deporte ya que el equilibrio es fundamental para el desarrollo de un niño y además  al ser tan alto para su edad le ayudaría a controlar y coordinar  su cuerpo.

Hace casi dos semanas nos llamaron para decirnos que teníamos plaza,  "¡ay! esto no me lo esperaba ahora..."
Pregunte a Edu si tenía ganas de aprender, y como cualquier niño dijo que sí, aunque un poco dudoso. Mi hijo no es que sea miedoso, no, que va, es que es demasiado prudente, nada normal para un niño de 5 años. Así que me dije, este no dura ni dos días...

Me fuí al Decathlon esa misma tarde a comprarle unos patines artísticos para pista...tuve que mirar más de cinco veces: todos los que había de su talla eran blancos...ufff pensé, me parece a mí que pocos niños entre tantas niñas... jaja, mi hijo sería un Billy Elliot en patinaje..

Tengo que admitir que desde que empezó no pude nunca asistir a ninguna clase para cotillear, pero para eso tengo a mi padre que por tlf me chiva todo lo que ocurre en la hora que dura la clase. Lo primero que me contó  y para mi asombro  es que existen más madres de Billys Elliot, casi las mismas que las de las princesitas de Walt Disney. "¡ Estupendo!" pensé, "deja de ser un deporte exclusivamente rosita..." Parece ser que los primeros años les enseñan la iniciación del patinaje, y cuando son más mayores ya se decantan o bien por el patinaje artístico o bien por el hockey... mira que ya me veía siendo madre sufridora de patinador, ayudándole en las competiciones a calzarse esa malla imposible de tamaño y bordando vistosa pedrería.

El primer día ni se soltaba de la barra, todo el día en el suelo..."seguro que se cansa" pensé. Pues no, no se cansó y la verdad es que le está cogiendo gusto al patinaje en estas tres clases que ha asistido.

Hoy precisamente hemos vuelto al Decathlon para ver otros menesteres, y su padre ha visto una oferta en patines en línea... "eso ni de coña", le he dicho, no le presionemos que demasiado tiene con aprender con las cuatro ruedas.

Al final hemos salido con los patines, las rodilleras, las coderas, el casco... si es que no se puede.

Nos hemos ido a casa, y he desempolvado los patines viejos... pues eso, que he decidido acompañar a mi hijo en sus primeros pasos en línea... ¡madre mía que hace años que no patino!. Estaba aterrada por lo que pudiera suceder. Sí, como una cabra, pero todo sea por mi hijo. 

De nuevo Edu me sorprende, éste es el resultado (por favor, no os fijéis en la persona que va al lado del niño,  ejemmm, ahora no es el tema principal....).

Espero que no le de por pilotar avionetas porque si le da, yo le espero abajo.


3 amigos comentan:

Davicero dijo...

No lo hace nada mal. Seguro que dentro de cinco años baja escaleras subido al pasamanos y se desplaza agarrado a la zaga de los autobuses, je, je.

Recuerdo aquellos míticos tiempos en el Rolling...

VaneSerrano dijo...

Pues si te animas los sábados...

El sufrido padre de la criatura dijo...

Yo aún tengo agujetas...

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