Una interpretación de mi mundo visual

lunes, 15 de marzo de 2010

El Ratón Pérez llegó a palacio.


Fue al Rey Alfonso XIII al primero que el Ratoncito Pérez le cambió su diente de leche por una moneda.

Cuando sólo era un infante de 6 años, su madre la Reina Doña María Cristina pidió al Padre Coloma que le escribiera un cuento. Y así lo hizo el jesuita. Creo un roedor mágico y llamó al niño protagonista del cuento Buby, exactamente como llamaba cariñosamente la Reina a su hijo. El ratón vivió en la C/ Arenal, al lado de Palacio, justamente en el almacén de la famosa confitería Prats. Hoy en día en esa misma calle existe el museo del Ratón Pérez. El cuento real trataba de cómo el Infante se da cuenta a través del ratoncito que existían niños extremadamente pobres. Al hacerse tantas preguntas, su madre la Reina le consolaba diciendo que él era el hermano mayor de todos esos niños y que por eso Dios quería que fuese Rey, así podría cuidar de los más desdichados.

Pero la historia que se contaba fuera de palacio era totalmente distinta. Trataba de una ostra que estaba triste por perder su perla. Así que después de contárselo a su amigo el pulpo, y este a su vez a la almeja, llegó a los oídos del Ratón que merodeaba por la playa. Éste, afanoso, intentó buscar algo parecido, hasta que llegó a la casa de un niño el cual al irse a dormir había dejado su diente de leche en la mesilla de noche. El ratón pensó que sería adecuado de tamaño y color para la ostra así que cogió el diente y a cambio le dejó una moneda de plata al niño mientras éste dormía.

Esta noche le ha tocado ir a nuestra casa. A Edu se le ha caído por primera vez un diente de leche y  entre festejos y como si de un acontecimiento mágico se tratara hemos activado el protocolo de actuación "D.X.M" o lo que es lo mismo " Diente Por Moneda".  Lo hemos colocado cuidadosamente dentro del bolsillo de una almohadilla casi Real, indicada para el esperado momento. Qué nervios hemos pasado, Edu no podía dormirse.

A la mañana siguiente, mágicamente ha descubierto que su diente se había transformado en una bonita moneda de plata con la cara del Ratoncito Pérez. Desde entonces no se separa de ella e intenta  mover otro diente para ver si esta vez cae más rápido... aunque su padre y yo no creemos que el Ratón tenga  monedas de plata para tantos dientes.



4 amigos comentan:

Davicero dijo...

Bonita entrada en tu blog.

El ratoncito Pérez es una de las pocas costumbres españolas que aún no han sido arrumbadas al olvido por algún sustituto yanqui...

Pero todo se andará. Hace poco estrenaron una gilipelícula llamada "El hada de los dientes" y seguro que muuuuchos papis han llegado a muuuuchos niños a verla.

Y claro, dentro de poco a los niños les tendrá que traer el regalito ¡la jodida hada de los coj...!

Vane dijo...

No te preocupes, la película que ha hecho furor es la de "Pérez, el ratoncito de tus sueños" y tiene segunda parte. El hada no tiene nada que hacer en estas tierras, ya puede marcharse por donde ha venido, aquí será siempre Pérez el que traiga la moneda y no un regalo.

ARG dijo...

¡Qué post más chulo has escrito!. ¡Qué buena idea lo de la almohada y la moneda con la cara del ratoncito Pérez!.

¿Fundamos una plataforma en apoyo a Pérez por lo que nos pueda traer ese hada yanqui?

Me paso Davidcero tu blog, soy compañera suya de trabajo, y de vez en cuando entro para echarle un vistazo. Es un placer leerte porque cuentas cosas muy interesantes y sencillas a la vez, las que a mí me gustan. Seguiré leyendote....

Amparo

VaneSerrano dijo...

Muchas gracias Amparo por tus palabras!!
Me alegro mucho que te guste lo que escribo.

Y sí, podríamos hacer un plataforma pro-Pérez, de todas formas si fuera niña otra vez me resutaría más creíble que un ratón pudiera venir a mi cuarto a dejarme una moneda, y no un hada tipo princesas Walt-Disney a convertir con su cursi varita mágica mi diente en una bicicleta.

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